Yo, que pude no haber nacido,
sobrevolé la catedral de tu amor.
Yo, que al cerrar los ojos,
soñaré con la puerta de tu boca.
Yo, que he ido bombeando
tormentas de bombas oníricas,
nunca permanecí en la misma sintonía,
he ido cambiando de emisora,
y no conocí jamás una calle,
como tu garganta.
Sembrando vientos he recogido
un futuro caducado.
Hola!
Soy esperma.
Soy olor a sacapuntas.
Soy bocadillo de nocilla viendo Arale.
Soy las olas de una playa en Alicante.
Soy linea, mancha, trazo, color.
Soy gafas, miopía, desenfoque.
Soy caos dentro de una lavadora de cristales.
Somos zumo de limón bañando el horizonte.
Eres ese del espejo?
No, yo soy él.
El que se pierde siempre,
el que se vacía cada vez
que viaja al Sol.
Soy algo que no soy.